Recuperarse tras una separación

Recuperarse tras una separación

Recuperarse tras una separación lo más rápido posible es algo que deseamos todos.

Y es posible que esas ganas de querer estar bien a toda prisa sean las que te impiden estarlo de verdad.

Puede que tus amigas y familiares te digan que ya lo tenías que haber superado o finges haberlo hecho para intentar cierta Recuperarse tras la separaciónnormalidad.

Si has hecho todo lo que la sabiduría popular manda: arreglarte y salir, estar con las amigas y salir, conocer a alguien y salir… O si no lo has hecho porque no tienes ninguna gana.

En resumen, estás cansada de sufrir.

¿Te cuento un secreto? Puede que necesites hacer un duelo.

Sí, no es divertido ni alegre pero es totalmente necesario. No importa si la decisión ha sido tuya o no; da igual que haya sido de mutuo acuerdo o la Guerra de los Rose, no importa si hubo engaños o no los hubo. Lo único que importa es un duelo bien hecho.

Cuando algo termina, y termina para siempre, hay que hacer duelo para despedirnos de lo que hay que despedirse y acoger aquello que pueda ser rescatado para el futuro.

Decir adiós, llorar lo que haya que llorar y salvar lo que se pueda salvar para llevárnoslo en la vida, es lo que necesitamos todos para seguir adelante equilibrados y en paz tras una perdida. Y a lo largo de una vida hay muchas pérdidas.

Sorprendentemente nadie nos enseña a hacer duelos y los tapamos con salir, salir, salir…¿te he dicho que salgamos?

Así que si sigues enganchada a la relación, con culpa, miedo, vergüenza, ira, te pido que pienses si has hecho un duelo más o menos consciente.

Estas son las etapas del duelo:

  1. Negación
  2. Ira
  3. Negociación
  4. Depresión-Tristeza
  5. Aceptación

No necesariamente se dan en este orden, y puede que alguna de esas etapas la pasaras antes de la ruptura:

  • Ira o enojo por tonterías; unas reacciones altamente emocionales sin apenas estímulos; perder la paciencia con los niños o con tu mascota; saltar ante el desorden o la falta de colaboración…
  • La depresión/tristeza, por ejemplo estabas sin ganas de hacer nada, no te apetecía salir, arreglarte, la casa estaba descuidada (y eso no es propio de ti); no te apetecía jugar con los niños; dejaste de ir al gimnasio..
  • La negociación «si hace/pasa esto o esto otro, es que me quiere/no me quiere.. y le diré esto o lo otro…» éste es un juego que se puede alargar a lo largo de toda la vida de una mala relación;
  • La negación es el estado en el que estás, pues el hecho es que la relación ha terminado y tú sigues ahí…
  • Te propongo que hagas un examen de los últimos meses de la relación  ¿estabas de duelo? ¿estabas despidiéndote de ella aunque no eras consciente? ¿es posible?

Si después de esta pequeña reflexión no encuentras ningún alivio, puede que necesites un poco de ayuda, y si quieres lo mejor para ti, llámame o mándame un Wsp a través de la página, te responderé personalmente lo antes posible

Soy experta en divorcios y conflictos y TODO LABERINTO TIENE UNA ENTRADA Y UNA SALIDA y conmigo encontrarás el mapa. Sabes que te lo GARANTIZO por contrato

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