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La felicidad y el conflicto

La felicidad y el conflicto

Las relaciones son lo mejor de la vida y te voy a dar una clave para que sean aún mejores.

Vas a cambiar tus creencias sobre el conflicto

Porque el conflicto tiene un asombroso propósito que es la felicidad en la realidad del día a día.

El conflicto es tan normal como lo son las relaciones ¿cuantas relaciones tienes en las que nunca hayas tenido un conflicto por pequeños que sea?

A veces me encentro con personas que me dicen que no tienen conflictos, me he encontrado hasta con directores de colegios que me dicen que ellos no tienen conflictos ¿De verdad crees que me lo creo?

Lo que sí me creo es que evites el conflicto o que expulses a los niños conflictivos, pero conflctos tienes sí o sí porque sino serías un anacoreta en una cueva.

El conflicto es inherente a la vida porque lo es a las relaciones

Uno de los mayores retos es alcanzar una buena conexión con los demás, sobre todo si son importantes para ti, y esos momentos complicados te darán pistas para ir construyendo de manera más sólida cada día tus relaciones.

Normalmente las relaciones las gestionamos desde la dualidad TU-YO y esta manera de definirnos en «oposición» al otro, colabora en nuestras limitaciones a la hora de fortalecer conexiones y resolver dificultades.

Según hayan sido tus experiencias, educación y como sean las creencias y valores derivadas de los mismos, determinarás el mundo en opuestos donde el tú y el yo se excluyen en múltiples ocasiones y en conflicto aún más.

El otro es un enemigo del que te tienes que defender, es tu opuesto, tu contrario y, no sólo te defines en oposición a él, sino que identificas a tu entorno en función de su o-posición frente a tu enemigo.

Superar la dualidadPero el pensamiento dual es muy simplón para abarcar la complejidad de la realidad humana

Gestionar el conflicto es gestionar esa dualidad y trascenderla, pasar de la exclusión a la inclusión.

Vamos a proponer una manera de gestionar los conflictos para las relaciones que te importan desde la inclusión y no desde la separación.

Te invito a parar un momento y conectar con alguna reciente o no tan reciente, pero vívida, situación de conflicto.

Seguramente te sitúas en un ámbito relacional muy cercano. Estas situaciones dolorosas te colocan en posiciones de defensa-ataque-huida que dificultan la conexión.

Estas estrategias son manifestaciones del miedo que te impiden conectar con el auténtico sentimiento de esa relación.

Por eso, para mí, la conexión amor y conflicto, en el sentido del que hemos venido hablando, tienen mucho que ver.

¿Cómo respondes ante las situaciones difíciles que se dan en el ámbito relacional cercano? ¿Adquieres conciencia y asumes responsabilidad? ¿Reaccionas defensivamente? ¿Quieres llevar razón? ¿Cómo funcionas en esas situaciones críticas?
Y sobre todo ¿Qué ganas y qué pierdes cuando lo haces como siempre?

En la Batalla de Llevar Razón ¿qué ganas y qué pierdes? 

HAZ UNA LISTA

Es posible que tu ego esté muy agradecido cuando ganas la lucha de llevar razón.

Pero tu relación ¿se ha visto fortalecida? ¿has logrado conexión? ¿has facilitado el crecimiento de tu ser real?…

Ser amable, paciente, comprensiva, tener capacidad de escucha cuando no existen problemas es posible (no digo sencillo) pero serlo en situaciones en las que ya se ha manifestado la dificultad, la dualidad o el conflicto, es un reto de titanes.

¿Qué calidad de amor manifiestas ante las dificultades, disputas o conflictos?

Es imprescindible parar y valorar qué buscas realmente, la conexión, ser feliz o llevar razón

La principal sustancia química asociada a la reacción emocional de alerta es el cortisol, conocida como la hormona del estrés, que se segrega por las glándulas suprarrenales. Mantiene el cuerpo dispuesto para el ataque y/o defensa y/o huida (o parálisis)

Todas las células del cuerpo tienen unos receptores en sus membranas que captan la información que envía el cerebro a través de las hormonas repartidas por el sistema sanguíneo. Así, cada célula del cuerpo se activa para realizar las tareas que le corresponden ante la situación dada.

¿Qué es lo que el cuerpo «cree» que debes hacer si se siente amenazado? Atacar, defenderse o huir. El corazón bombea más rápido para aportar oxigeno a los músculos, aumenta la circulación periférica, se dispara la glucosa para el aporte energético de los músculos, disminuyendo el aporte de oxigeno y glucosa al cerebro.

Cuenta hasta diez (o veinte)

¿Recuerdas que nuestras madres nos decían que había que contar hasta 10 antes de responder? Pues esta es la explicación, si te dejas llevar por las emociones, serás secuestrada por ellas, atacarás, te defenderás (normalmente atacando) o huirás (rompiendo la relación) y la lucidez tardará, si llega, en aparecer.

Gestiona eficientemente los conflictos y tendrás relaciones ricas, aprovechando la información que esa situación te está aportando sobre ti y sobre la relación y ELIGE qué QUIERES HACER.Elige que quieres hacer

¿Ignorarla y seguir en el mismo estado de desconexión, dolor y sufrimiento? ¿aprovecharla para tomar decisiones de cambio en TI y/o en la relación?

Las propuestas que harás serán desde una posición consciente, la conciencia de la situación implica un grado de responsabilidad en la conducta que no puedes eludir, pretender que la otra parte cambie es un esfuerzo, no solo inútil sino contraproducente:

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