fbpx
Hablemos de la vergüenza

Hablemos de la Vergüenza

La vergüenza es ese sentimiento oscuro que te impulsa a vivir en soledad dolores y retos complejos y duros.  Por eso hoy quiero hablar de la vergüenza. Porque desde ahora mismo no estás sola, cuentas conmigo.

Por ejemplo:
  1. Vivir una relación  tóxica que te hace sentir mala, torpe, inútil,  a veces sucia y mezquina. Eso no se cuenta.
  2. Tener una relación fuera del matrimonio, dan igual los motivos. Hay ocultación.
  3. Ser madre y querer pasar más tiempo en el trabajo para no volver a casa. Eso se esconde.
  4. No ser la hija, esposa o madre perfecta, todos viven en un permanente malestar porque nadie parece satisfecho y sientes que es por tu culpa, porque no eres tan buena como las demás. Eso se calla.
  5. Saltar llena de ira en los momentos más inoportunos. No se quiere ni recordar.

Y cuantos por ejemplos más podría poner ¿no crees?

La vergüenza es taimada, se oculta, se esconde, es algo que no queremos que nadie vea porque entonces se darían cuenta de que no somos como creemos que debemos ser.

Me cuesta encontrarle bondades a la vergüenza, pero todo lo que existe es por algo. Investiguemos:

  • La vergüenza te protege, a su dura y cruel manera, como una mala madre.
  • En algún momento de tu crecimiento alguien cercano, alguien en el que confiabas te hizo daño por una acción en la que te sentías vulnerable.
  • Puede que seas consciente de ello, puede que no, pero ahí está ese aprendizaje emocional y «decidiste que nunca más».
  • De modo que ahora, puede que la vergüenza te esté protegiendo de alguien (o «alguienes») que te quiera dañar o aprovecharse de tu vulnerabilidad, pero sin duda está evitando que sanes rápidamente esa herida.

¿Cómo vencer la vergüenza? Hablando y sacando a la luz todo eso que está escondido:

Hablemos de la vergüenza:
  1. Por ejemplo, encuentras comprensión y puedes empezar a entender que no eres tú la que es mezquina, perversa o celosa, sino que realmente tu pareja está jugando un juego que te ha llevado a la más tremenda indefensión. Cuanto más si el maltrato ha llegado a lo físico. Aparecerán muchos ángeles a tu alrededor para salir de esa situación. Pero tienes que hablar.
  2. Por ejemplo, comentándolo con mujeres de confianza puedes ver que no te juzgan, que te comprenden y quieren ayudarte a que tu carga sea más ligera. Pero tienes que hablar.
  3. Por ejemplo, compartiendo con mujeres que no necesitan ser perfectas, compruebas  que no les importa hablar de sus agobios con sus hijos, que hacen lo que pueden, como tú. La risa fluye y la tensión baja. Pero tienes que hablar.
  4. Por ejemplo, puedes darte cuenta que no es verdad, que no existe la super mujer que son fachadas que se construyen con mucho esfuerzo para que nadie dude de lo buenas madres, hijas y esposas que son, pero en realidad sienten sus pies del mismo barro que el tuyo. Pero tiene que hablar.
  5. Por ejemplo, verás que no eres la única que aguanta hasta lo imposible y estalla arrasando todo a su paso. Aprenderás a ir diciendo no antes para estar tranquila y serena en momentos difíciles y no estallar. Pero tienes que hablar.

ESO SÍ ¡NO HABLES CON CUALQUIERA!

 

Recuerda que Erase una Vez, alguien te hizo daño y era de tu confianza. Haz una lista de tus auténticos aliados, de tus sabios, de esas personas que sabes no te juzgan, que te comprenden y escuchan y están a tu lado en el ruedo de la vida.

Y haz una lista de esas personas a las que quieres y a las que es mejor no contar nada ¡y no se lo cuentes!

Si no tienes a nadie de auténtica confianza, escribe, pero incluso si cuentas con alguien, escribe, sé tú tu mejor aliada. Y si te abruma tanto la vergüenza, llámame tienes una herramienta valiosa y eficaz garantizada que dará la vuelta a ese sentimiento que tienes para averiguar que te está ocurriendo realmente y ponerte en el camino de la confianza asumiendo la vulnerabilidad que tienes, como todas la tenemos. Escritura pensador

Todos sentimos vergüenza, nos une a todos, luz y taquígrafos para destruirla y aprender a gestionar tu vulnerabilidad.

En otro artículo hablaremos de como vencer otro tipo de vergüenza, esa que te impide hacer algo, llamémoslo sentido del ridículo, miedo escénico, timidez, «el qué dirán»…

Libertad, Miedo, Vergüenza

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¿Cómo puedo ayudarte?