10 PAUTAS PARA SACAR A LA LUZ TU VOCACIÓN.

Sacar a la luz tu vocación ¿para qué?

Te voy a dar 10 pautas para sacar a la luz tu vocación.

Porque estoy convencida de que las personas que tienen sensación de invisibilidad es porque, entre otras cosas, son altamente

perfeccionistas, tienen un alto sentido crítico y se quedan paralizadas porque nunca se sienten suficientemente preparadas.

Pero ¿qué pasa cuando encuentras tu don? aquello que tú haces mejor que nadie y que necesitas compartir.

Eso es más fuerte que cualquier parálisis y nada puede detenerte, sales a la luz.

Así que si te sientes profesional o socialmente invisible te propongo que saques a la luz tu don, tu cualidad única.

Pero ¿Cuál es tu don? ¿Para qué eres especialmente buena? ¿Cuál es tu vocación?

Siempre ha envidiado a las personas con un don natural, las que sabían lo que querían para su vida, que se ponían el mundo por montera y luchaban para vivir de aquello que les apasionaba.

Artistas y también profesionales de la abogacía, medicina o enfermería, empresarios o ingenieros, y también hay vocaciones en los oficios de carpintería, mecánica, agricultura… Personas que saben que «eso» se les da bien, les gusta, disfrutan el tiempo que dedican a la tarea. Y le digan lo que le digan ellos quieren ser…

Pero ese no fue mi caso.

Yo fui una buena estudiante, nada dotada para las artes (ni plásticas ni escénicas) pero muy responsable, así que estudié algo con salida profesional, lo mismo me daba una cosa que otra.

Estudié Derecho y, como todo tiene su punto,  logré disfrutarlo.

Pero también lo padecí, mucho, porque en el 99% de las ocasiones el pleito no era la solución (aunque se ganara) y nada podía hacer para restablecer el equilibrio personal a mis clientes.

Ya te he hablado de mi viday de mi año horribilis (que duró más de un año). Pero, como todo momento de dolor, fue la oportunidad de renacer. Descubrí cual era mi don y para lo que estaba especialmente dotada.

Voy a compartir contigo las pautas que puedes realizar desde ahora mismo, para ponerte en el camino de encontrar tus dones. Tú vocación

Porque desde que los des-cubrí, no he dejado de dar pasos para compartirlos con el mayor numero de personas y eso lleva, inevitablemente, salir a la luz. Y cuando sales a la luz ni te imaginas la abundancia que recibes, de donde menos te lo esperas.

Porque eso es lo que se consigue cuando estás alineada con lo que es valor en ti, que lo necesitas poner al servicio de los demás y uno de sus efectos es que dejas de ser invisible.

Las pautas que puedes seguir están sistematizadas en dos líneas que corren paralelas:

Por un lado tienes que vaciarte de todo lo que no necesitas, es superfluo e incluso dañino. Eliminar de tu vida la escasez. A la vez, vas a ir llenándolo de todo aquello que de verdad tiene sentido para ti, llenarte de auténtica abundancia.

Para vaciarte tienes que pararte. Para llenarte necesitas acción.

Sígueme si esto tiene sentido para ti.

A. PÁRATE Y VACÍATE DE LA ESCASEZ

¿A qué me refiero con pararte y vaciarte?

A serenar a tu mente para que dejé de ir disparada del pasado al futuro sin tu control.

A serenarte para que puedas sentir como funciona tu mente. Porque tu mente no eres tú. Tiene creencias, miedos, funciona con alertas que puede que no sean útiles. Manejala tú y no ella a ti.

Para observar la mente vas a parar y buscar momentos de silencio a la vez que conectas con tu cuerpo.

Tu cuerpo siempre vive en el momento presente y está recibiendo información actualizada, en tiempo real.

El cuerpo y la mente son parte de lo mismo, son tu organismo único y en perfecta coordinación. Si la mente manda mensajes erróneos al cuerpo o no atiende lo que éste le está facilitando, se producen sensaciones y pensamientos que no estarán alineados con la realidad.

Acoge lo que hay ahora, en el presente para construir tu futuro.

Para ello vas a acudir a la abundancia del cuerpo, a su presente lleno de perfección.

1. Conecta con tu cuerpo y tus sensaciones.

A lo largo del día tienes muchísimas ocasiones para disfrutar de tus sentidos: el agua caliente en la ducha; la nubosidad de la espuma; el aroma del gel; la caricia de las cremas; el calor de la taza de café; la explosión de sabor de la mermelada, su color ambarino; el tacto de tu camisa; los ojos alegres de un niño; la sonrisa de tu vecina; el olor a lluvia o a primavera; el olor del verano; la algarabía del patio de un colegio…

Y muchas más ocasiones que puedes utilizar para sólo conectar con tus sentidos en momentos de abundancia, en momentos de plenitud y belleza.

Para no olvidarte de hacerlo te propongo que si llevas anillo o reloj te los cambies  de mano. Si no usas, como yo, póntelo. Esa sensación de algo no acostumbrado en la mano te recordará que vayas a tus sentidos una y otra vez.

Y cuando tu mano se haya acostumbrado a esa sensación tú también te habrás acostumbrado a conectar con los momentos de sensualidad y abundancia.

Cada vez que prestes atención a tu cuerpo estarás en el presente.

En esos momentos aléjate del movil, televisión, radio… Conecta con tus sensaciones en silencio.

2. Respira

Respirar es el único que el cuerpo puede hacer de manera  consciente e inconsciente.

Yendo a la respiración vas al cuerpo y yendo al cuerpo vas al momento presente.

Respirar es la auténtica metáfora de la vida. Llegamos al mundo con una inhalación y nos vamos con una exhalación.

En cualquier momento puedes hacerlo. No te pongas tiempo. Hazlo. Respira e inspira y en cada aliento percibe el placer de respirar. Cuando respiras todo esta bien.

Sin duda aparecerán pensamientos incontrolables. No los intentes acallar sólo observalos, Es otra de tus tareas. Observar los pensamientos que tienes y tomar conciencia de por donde van.

3. Di no

Di no por deporte a todo (bueno… no te juegues el empleo). Y luego valora si realmente lo que te han propuesto te apetece hacerlo, entonces, y sólo entonces, hazlo.

Que una amiga te llama para ir al cine. Di no. Que un amigo te invita a un concierto. Di no. Que hay comida familiar el sábado. Di no.

Date un tiempo, un día al menos, para ver como te sienta ese no ¿Qué harías TÚ con esas horas? ¿Te apetecen más otras cosas? ¿Cuáles?

Si tras ese tiempo de reposo te parece un planazo el cine, el concierto o la comida, llama y di que has cambiado de opinión. Nadie se tiene porque molestar (si lo hacen deberías plantearte cambiar de amigos o poner más distancia con la familia).

4. Alejarte de la carencia. Adios a la queja.

A partir de ahora eres del grupo Yo No Me Quejo.

En absoluto esto supone que te conformes y no hagas nada. Al contrario, si algo no te gusta ACTÚA pero no te quejes. La queja es inacción y es un imán para más quejicas y para el quejíosistémico y endémico.

Sal de esos grupos que se quejan y protestan pero no aportan ideas, soluciones y mucho menos acciones coherentes de cambio.

Porque ese es un gran indicador. Si algo no te gusta, lo quieres cambiar y te mueves a la acción es porque hay en juego unos valores importantes para ti. A la vez si te quejas y no haces nada ¿para qué lo haces? ¿qué beneficios obtienes en la queja?

Sé que es difícil y que te quejarás pero toma conciencia si no lo has podido evitar ¿realmente te importa? ¿puedes/quieres hacer algo? ¿vas a seguir en esa queja? ¿qué beneficio obtuviste de quejarte?…

5. Medita

Si sabes respirar, sabes meditar. Y todos sabemos respirar y ya hemos hablado de su ENORME importancia.

Pero te propongo dar un paso más, te propongo  la quietud, la inmovilidad.

Te lo recomiendo. En mi año horribilis estuve meditando por la mañana y por la noche. Comencé con 10 minutos y fui aumentando hasta los 20.

A mí no me cuesta hacerlo, tengo tendencia a la introspección, al silencio y a la inmovilidad, pero si este no es tu caso, puedes meditar caminando o haciendo deporte. Lo importante es estar conectada con tu respiración, tu cuerpo e ir tomando conciencia de tus pensamientos y dejarlos ir.

Te lo cuento y tu eliges.

Prueba la inmovilidad sentada en una silla cómoda, donde puedas apoyar tu espalda recta y relajada, o con un cojín en el suelo apoyada en la pared, en un banco de meditación… Busca una postura que te resulte cómoda para estar inmóvil… Y no te muevas.

Verás como el cuerpo se resiste, como empiezas a sentir molestias, eso está bien, no sueles hacerle caso y de repente lo estás sintiendo intensamente.

Sigue en tu respiración cuando eso pase, sigue inspirando y expirando, atenta a ella, y las molestias desaparecerán

También te darás cuenta de como tu mente te mandará todo tipo de mensajes para que dejes la quietud. Obsérvalo, acójelo y poco a poco serás tu quien mande en tu cuerpo y tu mente.

Puedes buscar un mantra que te acompañe en la meditación dirigido a pedir lo que buscas Estoy abierta al don; Guíame para servir; Quiero ver lo que no veo; Dame luz en la oscuridad; Hagase en mi tu voluntad…

B. ACTÚA Y COLMATE DE ABUNDANCIA

 

Ya has comenzado a vaciarte. Ahora toca llenarte.

Cómalte de lo valioso. De lo que para ti sea valioso.

¿Cómo conectar con ello?

¿Cómo conectar con lo que para ti es abundancia?

1. Una manera sencilla es AGRADECER.

Cada noche escribe (o piensa) al menos siete cuestiones vividas a lo largo del día sobre las que estás agradecida.

Porque si lo agradeces es porque lo valoras. Porque es valioso para ti.

De una manera sencilla cada día estarás conectada con lo que supone riqueza (en un apmplio sentido) para ti. Estarás conectada con la abundancia.

Y De una manera CONSTANTE, cada día, ese agradecimiento te ayudará a conectar con lo que sí quieres y alejará tu mirada de lo que no quieres.

2. Cada mañana hazte tres propósitos que aporten sentido a tu vida personal, a tu vida profesional y a tu vida social. Uno para cada uno.

Tres pequeñas acciones que no te lleven más de media hora. Deberán estar alineadas con lo que TÚ QUIERES, no con lo que los demás esperan de ti o tú crees que debes hacer. Acciones libres y con sentido para ti, sólo para ti.

Plantéatelas antes de comenzar tu normalidad. En cuanto empiezas a atender demandas ajenas la claridad que se tiene al despertar desaparece.

Ten un cuadernillo al lado de la cama, desperézate y escribe.

3. Búscate unas horas a la semana SÓLO PARA TI.

Búscate unas horas para hacer algo que te divierta, que te conecte con esa parte infantil que está descuidada.

Por ejemplo a mí me encantan los super héroes, de pequeña devoraba cómic tras cómic y ahora me chiflan las películas de super héroes. Me da igual que no sea políticamente correcto, que haya violencia y que se manejen estereotipos. Cuando quiero darle alimento a mi niña me voy a ver una de super héroes.

Puedes probar con conciertos, paseos, parques temáticos o de atracciones, exposiciones, tiendas de animales, invernaderos, jardines, salones de té, tiendas de lujo, papelerías, librerías… Saca a pasear a tu niña y que se quede embobada el tiempo que quiera en el lugar que le parezca.

4. Si te cuesta esfuerzo no estás en línea con lo que te gusta. No estás alineada con tus dones.

La política del esfuerzo te aleja del lugar donde fluyes.

Si es algo que se te da bien no te cuesta esfuerzo.

Cocina; jardinería; escritura; decoración; pintura; electricidad: informática; manualidades; costura; punto; aeromodelismo; deporte; …

Si te cuesta identificar qué es lo que no te cuesta esfuerzo, si estás tan desconectada de ti misma como lo estaba yo puede que te ocurra. Conecta con la sensación

¿Qué experiencia buscas?

Cierra los ojos, respira, inspira y espira en silencio, ve observando pensamientos irse, hasta que tu mente quede serena. La imaginación entrará a funcionar.

Deja que tu imaginación sin limite experimente todo tipo de realidades.

Sé ambiciosa y conecta con aquello que te hace disfrutar. Si no lo logras a la primera no te desanimes. Cada día vacía tu mente para que pueda entrar tu imaginación.

Que no te cueste esfuerzo no quiere decir que no trabajes en ello, pero el tiempo que le dedicas NO TE CUESTA.

Y esto se conecta con la quinta premisa.

5. Lo que hagas hazlo por el placer de hacerlo. Sepárate del resultado. Quédate en la acción y no en el resultado.

Es decir, conecta con el momento presente, un momento pleno de acción con sentido que, necesariamente, tendrá un resultado en el futuro, pero Aquí y Ahora, el resultado es el placer de la acción.

Cuando comencé este blog no sabía el resultado del mismo, si alguien me leería y tendría sentido. Lo mismo cuando comencé con la pagina y el grupo en Facebook. Pero lo hice para mí, para dar sentido a mis valores y con vocación de servicio para ti.

Si me hubieras conocido hace cinco años te hubiera dicho que no había dinero en el mundo para que yo me expusiera a un público tan amplio como el que se consigue en internet.

Y aquí estoy.

Te dejo este enlacecon más ideas para practicar la abundancia y el amor

Y RECUERDA DOS CUESTIONES

El fin no justifica los medios.

Si tu finalidad es un futuro lleno de sentido y en coherencia con tus valores, pero tu presente es infeliz, sin sentido y lleno de carencia, no parece lógico que el resultado se vaya a conseguir.

Porque el presente es el medio para llegar al futuro (la finalidad)

Hoy es la causa del efecto futuro.

Céntrate en tu hoy para que tu mañana sea el que quieres.

Busca que el medio esté alineado con tu finalidad.

Date tiempo

¿Cuánto tiempo llevas sin saber lo que quieres ni para que lo quieres?

10 Pautas para sacar a la luz tu vocaciónSi, como yo, son más de 40 años, no pretendas obtener resultados en una semana.

Practica diariamente estas acciones dirigidas a la abundancia y a vivir el momento presente, día a día y en menos de un año ya me contarás.

Myriam de la Cámara Romero

 

 

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