¿Crees en ti? ¿Crees en la mujer? 10 pautas de liderazgo femenino

¿Crees en ti? ¿Crees en la mujer? 10 pautas de liderazgo femenino

¿Crees en ti? ¿Crees en la mujer? Te proponemos diez acciones que puedes llevar a cabo de auténtico liderazgo femenino.

Las sociedades occidentales somos la aristocracia económica y social del mundo, donde la igualdad formal está totalmente reconocida y donde políticas legislativas y ejecutivas para remover los obstáculos y promover la igualdad real, se practican por todos los parlamentos y gobiernos. Sin embargo, existe desigualdad. Pero, si crees en ti, tienes obligación de actuar.

Pongamos como ejemplo extremo de esta aristocrática sociedad a la rica y glamurosa Hollywood. En Hollywood las actrices cobran significativamente menos que los hombres, en el 2016 Jennifer Lawrence es la mejor pagada con 46 millones de dólares, detrás de Tom Cruise, el cuarto hombre mejor pagado con 46,94 millones de dólares.

La brecha salarial es la cuantificación de la subvaloración del trabajo de la mujeres. Subvaloración que es transversal a los diferentes aspectos laborales, desde la promoción, confianza, reconocimiento…

Siguiendo en Hollywood, a finales de 2016, la actriz Mila Kunis publicó una carta en A Plus, en la que contaba algunas de sus experiencias personales y denunciaba el machismo imperante en Hollywood:

http://aplus.com/a/mila-kunis-sexism-gender-bias-workplace-producer?no_monetization=true

“Nunca volverá a trabajar en esta ciudad” le amenazó un productor porque se negó a posar semidesnuda en una conocida revista masculina para promocionar su última película: “Estaba lívida, me sentí objetivada y por primera vez en mi carrera dije no. ¿Y sabéis qué? No se acabó el mundo. La película hizo mucho dinero y volví a trabajar otra vez, y otra, y otra más”,

Sigue exponiendo:

“A lo largo de mi carrera ha habido momentos en los que me he sentido insultada, marginada, infravalorada, creativamente ignorada y discriminada por ser mujer. Y siempre les di el beneficio de la duda, pues quizás ellos sabían más, tenían más experiencia, tal vez había algo que a mí me faltaba. Entendí que para tener éxito como mujer hay que saber jugar con las reglas de los hombres. Pero a medida que soy mayor y llevo más tiempo trabajando en esta industria, más me doy cuenta que eso es una tontería. Y peor, que soy cómplice de permitir que suceda“.

Ese beneficio de la duda que paraliza, genera inseguridad y nos somete a criterios con los que no estamos cómodas y al que, más adelante nos damos cuenta, deberíamos haber ignorado manteniendo nuestra postura o actuado y que ha logrado colocarnos en una situación de minoría de edad, es una de las claves del sutil y efectivo poder del sesgo de género. Es uno de los pilares que apuntala nuestro techo de cristal.

¿Crees en ti? Si la respuesta es sí, te propongo una serie de acciones que puedes llevar a cabo en tu entorno para ocupar el espacio que realmente te corresponde.

10 PAUTAS DE LIDERAZGO FEMENINO:

1.- Anota y analiza cuánto tiempo se escucha a una mujer y cuánto a un hombre en tu organización.

Cuántas veces es interrumpida una mujer y cuántas un hombre. Sopesa los motivos. Estos datos ayudan a tomar conciencia y es uno de los elementos sobre los que actuar.

Si eres interrumpida repetidamente, señala el número de veces que ha ocurrido. Debes ser exacta en la enumeración y situaciones (si es preciso trae a colación lo ocurrido en otras ocasiones). Deja de lado el lenguaje y totalizador, como por ejemplo siempre me interrumpes o nunca me dejais hablar y utiliza los hechos hablando desde ti, en lo que llevamos de reunión no he podido terminar de exponer mis ideas en 3 ocasiones o es la tercera vez que empiezo mi exposición, deseo completarla esta vez. Si es necesario señala quien es la persona que te ha interrumpido, Juan, he comenzado ha hablar en tres ocasiones y en las tres has utilizado mi turno de palabra para hablar, para mí, y para el tema que estamos tratando, es importante poder terminar la exposición.

2.- Expresa tú opinión de manera tranquila, firme y asertiva y utilizando mensajes yo, no veas como ataques personales las opiniones contrarias, piensa que toda forma agresiva o condescendiente de socavar tu opinión o aportación esconde un miedo encubierto, manéjalo para que no acallen tu palabra.

Las personas con opinión mejor formada que la tuya no tendrán necesidad de atacarte ni menospreciarte, simplemente tendrán mejores argumentos y, normalmente, te ayudarán a crecer.

Por ejemplo, cuando te dicen no estoy de acuerdo contigo, pregunta con que parte concreta de tu exposición no están de acuerdo, pidiendo argumentos y, sobre ellos, debate.

3.- Cuántos comentarios de tono “ligero” oyes en tu entorno que esconden un machismo o, como se ha definido recientemente, micromachismo, que se dicen “sin ofender” para que tengan que ser asumidos apelando al sentido del humor.

Si para ti no son tolerables, no los toleres, ensaya maneras claras y firmes de combatir estas expresiones.

Las mujeres…ya se sabe, puedes responder ¿qué se sabe exactamente de las mujeres? ¿qué has querido decir exactamente con eso? Como mujer, me interesa mucho saber qué se sabe de las mujeres

4.- Si es necesario, practica maneras de frenar las interrupciones, de pedir que te dejen terminar tu exposición, de completar tus argumentos, de impedir que otros se apropien de tus aportaciones e ideas, de cortar los comentarios graciosos a la condición femenina.

Si puedes con una pareja que haga de interlocutor y, si es posible, que asuma el rol de los posibles socavadores (que conoces bien y sabes como responderán) así estarás preparada.

5.- Prepárate para la sorpresa.

Muchas veces nos quedamos en una situación de parálisis o de gran enojo porque no esperamos acciones de menosprecio, paternalismo o simplemente indiferencia. Tener capacidad de respuesta inteligente, estar alertas y conscientes, conseguirá que nuestra labor no sea colocada en un lugar inferior al que le corresponda.

6.- Busca la alianza de las mujeres de tu organización.

Valora positivamente su trabajo, apoyalas para que sean escuchadas y, si crees en su valor, sus aportaciones tenidas en cuenta. Ellas te ayudarán a ti.

7.- Busca alianza en los hombres completos que realmente valoran el trabajo sin distinción de género.

8.- Estate alerta a tus propios condicionantes de sesgo.

Puedes atribuir significado de sesgo a opiniones que no lo son, si tienes dudas pregunta y aclara la intervención. No des nada por supuesto, aclara cualquier cuestión que te genere duda.

9.- Son muy importantes las relaciones y es una de las áreas claras de mejora de las mujeres.

Foméntalas con personas con las que te guste estar. Hay redes, entornos y sistemas en los que participar, entre todos ellos, seguro que encuentras aquellos en los que estás cómoda, aportas y te aportan. Sobre todo sé tú misma, ese es tu mejor valor, no dejes de serlo para pertenecer a ninguna red u obtener determinados contactos.

10.- Lleva a cabo un proceso de coaching profesional ¿Crees en ti? Invierte en ti.

En definitiva, si crees en ti, toma conciencia del valor de tu aportación y trabaja por ser realmente escuchada. Piensa que el sesgo de género es inconsciente en la mayoría de las ocasiones y que su poder está en la seguridad que aporta a las personas que lo abanderan, les libra de miedos, debilidades, aporta una sensación de poder, control y dominio. A la vez, a las mujeres nos coloca en una situación de no acción, en una zona de confort en la que permanecer. Estas son sensaciones muy gratificantes y más en entornos laborales poco saludables, donde la competitividad no es necesariamente competencia y donde la agresividad se confunde con liderazgo.

Si tu entorno laboral es así, pero crees en ti, la estrategia es esencial. La asimilación (jugar con sus reglas) perdiendo la identidad es perder tu poder auténtico a cambio de una armadura para batallar. Adoptar armaduras cansa, se pierde motivación, compromiso y todo ello desemboca en el estancamiento profesional, el mejor de los casos.

Si, por el contrario, tienes la suerte de pertenecer a una organización que cree en la diversidad como fuente de riqueza y progreso, que sabe que solamente integrando a los miembros de su comunidad puede hacer frente eficazmente a los retos que la sociedad global y del cambio requieren, felicidades. Si crees en ti, trabaja para ser líder en tu organización y aglutina el poder del compromiso de las personas conscientes del potencial de la diversidad en la empresa.

Myriam de la Cámara Romero

No Comments

Post A Comment

Uso de cookies

Nuestro sitio web utiliza cookies y parece que es para una mejor experiencia de usuario. Más info

Aceptanos